💍 Tarta de boda: montarla y que llegue de pie
Novios, flores de azúcar, remates y cajas para una tarta de boda que aguante el traslado y la sesión de fotos.
Una tarta de boda tiene dos exámenes: la foto y el viaje. Las dos se preparan antes de encender el horno.
Es también el encargo con menos margen de error del año: no hay segunda oportunidad ni forma de repetirla esa tarde.
Novios y figura de remate
Es lo que sale en todas las fotos y lo que se guardan. Enséñale al cliente las opciones antes de cerrar el diseño: la figura condiciona el estilo de todo lo demás.
Flores de azúcar
Aguantan sin nevera y no se marchitan en un salón a treinta grados, que es lo que le pasa a la flor natural en junio.
Ten dos tamaños: la grande para el centro y pequeñas para rellenar. Con un solo tamaño la tarta queda plana en la foto.
Remates y uniones
Perlas y cintas para tapar el encuentro entre pisos, que es donde se ve si una tarta está bien montada.
Base y caja
La base tiene que poder levantarse con la tarta encima sin doblarse, y la caja tiene que entrar en un coche.
Monta los pisos en el salón, nunca en el obrador. Se tarda veinte minutos más y se evita el único desastre que no tiene arreglo.
O llámanos al 926 87 08 56: llevamos treinta años surtiendo obradores y sabemos lo que aguanta.