👑 Roscón de Reyes: todo lo que hace falta en el obrador
Cajas con ventana, sorpresas, frutas y harinas para la campaña de roscón, que se prepara en noviembre y no en enero.
El roscón es la campaña más corta y más rentable del año, y la que peor perdona ir justo. Entre el 2 y el 6 de enero se vende lo que se vende, y lo que falte ese día ya no llega.
La lista es corta pero conviene cerrarla en noviembre: en diciembre el material de campaña se agota en todas partes a la vez.
Cajas con ventana
El roscón se vende por lo que se ve. Una caja con ventana lo enseña sin abrirla y aguanta el transporte, que es lo que se le pide.
Calcula por tamaños de roscón, no por número total: quedarse sin la caja grande el día 5 obliga a regalar producto en una caja que no es la suya.
Sorpresas y haba
Van dentro, envueltas, y son la parte del roscón que recuerdan los niños. Se compran de sobra: valen para el año siguiente y no ocupan.
Fruta y confitura para la cara
La fruta escarchada es lo que hace que un roscón parezca un roscón. Conviene tener al menos dos colores fuertes y algo de verde.
Harinas y masa
Un roscón pide harina de fuerza y una masa que aguante el brioche sin caerse. Si trabajas con preparado, cierra la cantidad antes de diciembre.
Levaduras y mejorantes
La fermentación larga del roscón es la que da el sabor, y también la que más se resiente cuando el obrador va a destajo. Un mejorante da margen los días de pico.
Un consejo que no cuesta dinero: monta la caja antes de la campaña y mete un roscón de prueba. Cada año alguien descubre el día 4 que la ventana queda justo encima de la fruta.
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